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Curso 2016/17

sábado, 6 de octubre de 2018

Manel Alonso i Català


Taller d'Escriptura Creativa "Escriure el que imagine". 
Universitat Jaume I de Castelló 
Intervindrà l'escriptor 
Manel Alonso i Català

 

23 d'octubre a les 18:00 Aula HA1116AA de la Facultat de Ciències Humanes i Socials. 
Presentat per Pasqual Mas i Rosario Raro. 
Directors del Taller d'Escriptura.
 Accès lliure.

Més informació:

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Escriptors

viernes, 5 de octubre de 2018

PRIMER EJERCICIO. CURSO 2018/19


Tema: Yo-yo. El juguete, el egoísmo, el egocentrismo, la egolatría... 

Más información 

Extensión: Entre 1.000 y 1.500 palabras. 
Sería mejor que el título no contuviera la palabra "yo-yo". 
Brevedad + originalidad. 
Plazo de entrega hasta el 19 de octubre.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

viernes, 25 de mayo de 2018

EJERCICIO SOBRE LA INFANCIA


EXTENSIÓN MÁXIMA: 200 palabras, sin incluir el título. 

TEMA:"LA INFANCIA”. La frase “la infancia” no necesariamente tiene que incluirse en el relato, pero este sí que debe inspirarse en una historia de niños, en la infancia propia o ajena, o que el relato cuente una historia vista desde una mirada infantil, o narrada desde la perspectiva de un niño.

EJERCICIO JACOBEO



TEMA: será libre, pero en el relato se deberá mencionar “El Camino de Santiago”. 

EXTENSIÓN: hasta un máximo de 3 páginas.

Toda la información aquí

EJERCICIO SOBRE RUEDAS

TEMA: el mundo que gira en torno al transporte profesional por carretera, tanto de mercancías como de personas: camión, autobús, taxi... 

EXTENSIÓN: los relatos podrán tener una extensión máxima de tres páginas por una sola cara.

Toda la información aquí

martes, 24 de abril de 2018

Pasqual Mas. La confesión. Jueves 10 de mayo a las 19.30 horas.




JUEVES 10 DE MAYO 19:30 horas.

Presentación del nuevo libro de la Colección CSN: 
La confesión
con su autor Pasqual Mas
en la Bohemia de CASTELLÓN,
Carrer de Ciscar, 14.


domingo, 22 de abril de 2018

JUAN MADRID EN EL TALLER DE ESCRITURA DE LA UJI

JUEVES 3 DE MAYO 19.00h. 
Taller de escritura creativa con Juan Madrid, 
en la Bohemia.
Calle Císcar, 14. Castellón. 


“Contar lo que no se puede contar”. Siguiendo pistas en la narrativa de Juan Madrid 

Juan Madrid (Málaga, 1947), licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Salamanca, ha sido periodista, profesor de Historia e impartió cursos de narrativa y de guion. Ha trabajado como guionista de cine y de televisión y es autor de más de cuarenta novelas. 

Las novelas de Juan Madrid surgen de los actos criminales y de la sección de “Sucesos” de los periódicos. Son trallazos de realidad nacidos en la Guerra Civil y en los años violentos de los últimos coletazos del franquismo que han desembocado en la corrupción de la clase política actual. Fue en la época de la Dictadura en la que llegó a sus manos Cosecha roja de Dashiell Hammett y descubrió, según cuenta en la presentación de la versión revisada de Un beso de amigo, la novela negra, aquella en la que “No había que descubrir a ningún asesino, más o menos ingenioso, lo que se descubría era la verdadera naturaleza del delito, incrustado en la esencia misma del sistema. Sin delito, el gran delito organizado, el sistema se queda sin patas y no puede caminar. En la sociedad actual no hay riqueza, ni desarrollo, ni ricos, ni grandes financieros sin la contrapartida del delito. Nada, que no sea de gran envergadura, se hace sin delito. Eso era lo que contaba Hammett”.

       Todos tenemos un tiempo limitado de vida, y más, dice Andreu Martín en el prólogo de Días contados de Juan Madrid, “los personajes de novelas, que nacen y mueren cada vez que alguien abre el libro y duran lo que dura la lectura para morir en cuanto el lector cierra el libro y dedica su atención a otras cosas”. Claro que tanto autores como personajes sobreviven en la memoria: los primeros, si son de Juan Madrid, no alejados de lo que llamamos realidad; los segundos, de carne y hueso, son como fantasmas que nos aparecen en pantalla gracias a la interconexión de enlaces en Internet. 

      Su primera novela, Un beso de amigo (1980) aparece en un momento en el que la violencia campaba por España. Se agotaba el franquismo, pero no el terrorismo ni los falangistas, incluidos los simpatizantes de estas posturas que lo eran —ya que lo permite el DRAE— por mero “postureo”. Esta novela se centra en “contar lo que no se puede contar” a través del personaje Toni Carpintero —conocido por Toni Romano, protagonista de seis novelas más—. Este ex policía y ex vigilante es el encargado de descubrir quién se ha apoderado de unas cartas que implican a un personaje corrupto con implicaciones políticas. El propio Toni Romano se verá inculpado por el robo y habrá de zafarse de los que quieren acabar con él para que las misivas no vean la luz en una revista en la que escribe Juan Delforo, periodista que recuerda al propio Juan Madrid. 

       A esta obra le siguieron Las apariencias no engañan, Regalo de la casa, Mujeres & mujeres, Cuentas pendientes y Grupo de noche, también protagonizadas por Toni Romano. Y, tras un paréntesis en el que Juan Madrid se dedicó a escribir guiones para la serie televisiva Brigada central (1989-1990), regresó a la novela. 

      En Días contados (1993), un grupo de personajes quieren vivir más de lo que les da el cuerpo y de ahí que acuden a las drogas, lo que les lleva a la delincuencia y a la marginalidad. A menudo se alude a tiempos pasados en los que la modernidad de la “Movida” fue la protagonista; con unos cuantos nombres más o menos disimulados y otros ciertos (Tena, el de la radio; Ouka Lele, Carmiña Martín Gaite…) se acota la época a cuyos rescoldos nos lanza el autor como para constatar en qué han quedado los sueños que sostuvieron el engranaje de una modernidad extinta. Uno de los personajes alude al momento como “una explosión lúdica” cuando “toda la izquierda de este país decidió que era ya hora de pasárselo bien, de divertirse, coño. Fuera la ropa de pana y los tabardos y los posters del Che Guevara”. 

       Si uno busca un protagonista en esta novela —que lo hay y es fotógrafo— se da cuenta de que es la atmósfera de los ochenta ya avanzados la que lo envuelve todo, y es el espacio, la ciudad, lo que hace que los personajes sean lo que son. Más que la ciudad son los restos de un naufragio urbano centrado en el barrio madrileño de Malasaña. 

       Antonio, el fotógrafo, ha recibido el encargo de fotografiar a los protagonistas de la Movida, la que tuvo su momento álgido en el año 1982 y 1983 y que, a diferencia del Mayo del 68, fue más una reacción en contra de la política. No obstante, él pretende fotografiar a las vecinas, un par de drogadictas y prostitutas jóvenes a las que capta en situaciones obscenas, de placer en soledad e incluso rodeadas de muerte. Es en el contraste entre estos dos ambientes en el que se mueve Antonio, el fotógrafo, como un funámbulo entre un tiempo pasado revestido de una clandestinidad cuya exposición en público es venerada, y un mundo real y sórdido —“con los días contados”—, consecuencia del anterior, que nadie quiere ver. 

     Pero Juan Madrid también ha escrito para lectores juveniles. Liberado del uso del argot, revestido de la inocencia en creencias fantasmagóricas y en reminiscencias históricas, emprende el camino de este género novelístico. En Huida al sur, traza una aventura en un hotel de Salobreña inspirado en la Alhambra. El “narrador” aprovecha para aleccionar sobre la igualdad de sexos, el respeto a las conductas sociales e individuales, a las relaciones padre/madre/hija (con un interesante cambio de punto de vista: “era realmente fastidioso tener que repetirle a su madre siempre lo mismo una y otra vez”), a la xenofobia y hasta a las dudas sobre la identidad y tendencia sexual de los individuos. 

       En Huida al sur se trenzan dos delitos —uno doméstico que afecta al “robo” de un collar y otro de gran calado que gira alrededor del robo de unos diamantes—, que convergen en la juventud del protagonista, Tomás —joven moro con pasado delictivo que trabaja de botones—, en el espacio —el hotel— y en el tiempo —el que ha llevado a los personajes implicados en ambos hechos reproblables a coincidir en un mismo ámbito. 

       Y en su otra novela juvenil Tú estás loco, papá, de nuevo aparece Juan Delforo que, en su descripción se iguala con Juan Madrid hasta en la edad: “un hombre de más de sesenta años”. Como en su obra anterior, la acción se centra en Salobreña y se abordan temas como los conflictos generacionales o el rechazo de las nuevas tecnologías por parte del personaje mayor. Tú estás loco, papá tiene como aliciente un proceso metaliterario en el que dos personajes han de escribir una “narración”, lo que lleva a reflexionar sobre escritores colegas de Madrid (Justo Vasco, Paco Ignacio Taibo y Daniel Echevarría) y la práctica de la escritura. No es esta la única vez en la que alguien se pone a contar algo dentro del argumento, pues ya en Días contados uno de los personajes se pone a pergeñar un proyecto narrativo cíclico y abierto sobre una mujer asesina. Tú estás loco, papá contiene sabios consejos —administrados de manera indirecta— sobre cómo abordar la escritura de un relato, como cuando Juan Delforo aconseja a su hija manifestándole que “el argumento me gusta, pero pasan muchas cosas, ¿entiendes? Hay muchas tramas, demasiadas para… […] demasiadas para un relato de quince páginas. Debes utilizar solo una trama. O dicho de otra manera, la protagonista o las protagonistas deben tener un solo objetivo que conseguir. Luego te contaré lo que es una trama, si quieres.” 

      Finalmente, en su última novela, Perros que duermen, regresa Juan Delforo (periodista), que se entera en la “Apertura” de que le nombran heredero y descubre gracias al albacea que siempre ha gozado de cierta protección por más clandestina o marginal que fuera la organización a la que se afiliara. A través de poderosos flashbacks se cuenta la biografía de Juan Delforo Farrel (exmilitar, padre del anterior) y conecta con Días contados, pues es el mismo personaje alter ego del escritor el que afirma que “todo eso lo conté en mi primera novela”. En la primera parte la narración se bifurca en dos tiempos paralelos, el de la clandestinidad del héroe —Delforo Farrel— y el de la represión franquista —Dimas. 

       Cada línea paralela entra en barrena, a su vez, a la hora de retroceder en el tiempo para recordar sucesos anteriores que completan la información de ambas acciones. La centrada en el falangista Dimas y su vida en Burgos es un auténtico diario de la Guerra Civil que muestra cómo los sublevados franquistas van apoderándose de la ciudad —convertida en lupanar— y extendiéndose por España y, al mismo tiempo, éste lleva a cabo una investigación junto a su ejecutor Borsa, el que en 2011 informará a Delforo hijo del legado que le corresponde y que convergerá en el principio de la novela. Por otro lado, la acción protagonizada por Delforo Farrel, preso en el penal de Málaga en 1946 constata la degradación del ejército republicano. 

      En la segunda parte, cuando Delforo Farrel sale de la cárcel del Puerto de Málaga, va a parar al destacamento penal de Moheda de la Jara y el diario que también escribe, entonces, por cansancio, lo continúa como puede y, cuando no tiene fuerzas para ello, lo hace “en mi cabeza”, comparándose con San Juan de la Cruz cuando estuvo preso en Toledo. El leitmotiv de los perros se evoca en sueños y en delirios; a veces incluso son perros vestidos con uniformes falangistas, siempre con el temor de la muerte detrás, pero sabiendo que la bala que no se oye es la que mata. 

       En la tercera parte se vuelve al año 2011 y a la conversación entre Borsa y Delforo que da pie al recuero y a desvelar el porqué de la herencia de Dimas. Se constata que hay hombres con alma de perro —son kalbun, se dice—, siempre al acecho, siempre serviles, dispuestos a lanzarse sobre sus presas, a perseguirlos sin tregua… y es de ese terror de donde surge la voluntad de contar lo sucedido: Tengo que hacer una novela con ese material […] contar la historia antes de que todo se olvide”. De todas maneras, quizá el tiempo se eche encima de los protagonistas y haya de ser otro, un hijo quizás, el que habrá de contarlo todo. 

      Al final de Perros que duermen se añaden una quincena de documentos que atan la ficción a la “realidad” y constatan los tres tiempos en los que se mueve la narración: el de Juan Delforo periodista que recoge la “herencia” (Madrid, 2011), el de Dimas Prado, que investiga y labra su futuro (Burgos, 1938), y el de Juan Delforo Farrel, militar republicano condenado a muerte (1946). Dimas y Delforo Farrel, a su vez, están unidos por una entrevista con su mujer cuyas consecuencias permanecen secretas. 

       Como se desprende de la lectura de estas novelas de Juan Madrid, se trata de un escritor en el que el universo narrativo siempre acaba por desvelar aquello que ata la ficción a la realidad. Así mismo, aprovecha para enmendar la plana a la historia oficial y escarbar en el núcleo que genera el desengaño entre el hombre y la sociedad. Por ello se ve forzado a sacar a flote las trampas y los velos que ocultan el verdadero sentido social del ser humano y la nobleza de ser fiel a uno mismo. 

PASQUAL MAS 
www.pasqualmas.com

viernes, 6 de abril de 2018

VIGÉSIMO SEGUNDO EJERCICIO. LA DUDA.

PLAZO FINALIZADO
TEMA: La duda. 

Extensión aproximada de entre 1.000 y 1.500 palabras. 

PLAZO: hasta el 30 de abril a las 24.00 (hora española). 

Más información aquí

VIGÉSIMO PRIMER EJERCICIO. LOS SUEÑOS.


PLAZO FINALIZADO

La actividad onírica. 

Extensión máxima de 100 palabras (sin contar el título).

Un solo relato por autor. 

PLAZO: 23 de abril de 2018.

Más información aquí

VIGÉSIMO EJERCICIO. SANIDAD VEGETAL Y CAMBIO CLIMÁTICO


PLAZO FINALIZADO

Efectos del cambio climático en los cultivos agrícolas.

Extensión máxima de 1.000 palabras. 

PLAZO: 26 de abril de 2018. 

Más información aquí

DÉCIMO NOVENO EJERCICIO. LA GUITARRA

Taller Pedro Martínez Peñalver (Luthiers de Baza-Granada) año 2000.  
Decoración Marquetería: Alfonso Torres 
Dibujos Marquetería: Manuel Acosta.

PLAZO FINALIZADO

El tema del concurso es la guitarra y su mundo: cualquiera de sus variantes (clásica, flamenca, acústica, eléctrica…), las personas que le dan vida (estudiantes, aprendices, compositores, intérpretes, constructores…) o cualquier aspecto relacionado con dicho instrumento. 

El relato tendrá una extensión máxima de 1000 palabras. En dicha extensión deberá estar incluido el título y el pseudónimo. 

El trabajo se redactará en letra Arial de 12 puntos, con interlineado doble, en documento Word o similar con los siguientes márgenes: 3 cm. arriba y abajo y 2,5 cm. derecha e izquierda. 

El trabajo se presentará respetando las normas ortográficas establecidas por la Real Academia Española de la Lengua. 

MUY IMPORTANTE: Cualquier incumplimiento de estas normas implicará la descalificación del relato. 

PLAZO DE ENTREGA: Hasta las 23:59 horas del día 30 de abril de 2018 (hora peninsular española). 

 Más información aquí

domingo, 11 de marzo de 2018

DÉCIMO OCTAVO EJERCICIO. "MUSEO L'IBER". RELATO CORTO HISTÓRICO


PLAZO FINALIZADO

La temática de los relatos tendrá que estar relacionada con la Historia, la Historia Militar, el miniaturismo histórico o con el propio L’Iber, Museo de los soldaditos de plomo.

 La calidad de la lengua, el número de faltas de ortografía, gramaticales y de sintaxis, así como la exactitud histórica del relato, serán tenidas en cuenta por el jurado.

El relato debe tener una extensión mínima de una página y máxima de cuatro, escritas con letra Times New Roman normal, de tamaño 14, con interlineado sencillo, sangría en primera línea y margen justificado.

El plazo de presentación estará comprendido entre el 1 de marzo de 2018 a las 10 horas y el 20 de abril de 2018 a las 18 horas.

DÉCIMO SÉPTIMO EJERCICIO. MARATÓN DE MICRORRELATOS

Un solo relato. 
Escrito en valenciano o castellano. 
Original e inédito. 
Su extensión no deberá exceder los 1200 caracteres (espacios incluidos). 
HASTA EL 21 DE MAYO DE 2018 
Lectura de los relatos: jueves día 31 de mayo de 2018, a las 18:30 horas en Ámbito Cultural de El Corte Inglés (calle Colón, 27, Valencia).

jueves, 22 de febrero de 2018

Vicent Penya vindrà el proper dimarts 27 de febrer a l'aula 1210 del taller d'escriptura de la Universitat Jaume I



L’atzar i el record 

Vicent Penya 
Insòlita memòria. Onada, Benicarló, 2017. 

Vicent Penya és autor de les novel·les Helena (1995), La perseverança (2003) i Rama (2005), i del llibre de narracions Els somnis impossibles (1997). A més, destaca per la seua obra poètica, darrerament guardonada amb importants premis literaris. 


Sovint, el record s’alimenta de situacions fortuïtes que ens fan recuperar moments que teníem per oblidats. Aleshores, l’atzar intervé per tal de ressituar-nos en un espai “històric” que pren vida i, en conseqüència, l’àmbit que va quedar amb alguna escletxa oberta o, simplement, mal tancada, reviu l’infortuni i la desolació que adés ens va corprendre. Aquest mecanisme mnemotècnic que esperona els accidents inesperats és el que aprofita Vicent Penya per situar els seus personatges en el punt exacte d’una tragèdia que, de vegades, no és més que la regurgitació d’un esdeveniment enterrat; val a dir: mal enterrat. Fins i tot quan la situació ingovernable es revesteix d’una mirada faceciosa, l’acció no defuig un rerefons de retret. 

         Per començar, un fet innocent, com és que la xicalla escarbe un formiguer, porta a un descobriment que tanca el cercle encetat anys enrere pel pare d’un dels xiquets. La història ensopega amb un final inesperat, el soterra de nou i, tanmateix la ferida del passat rau sagnant perquè es tracta d’una ocultació; és a dir, que caldrà esperar una altra casualitat per tal que d’una vegada la veritat es puga compensar amb els fets esdevinguts en el passat que constitueixen el testimoni que els certifiquen. 

              En “El bassal” es veu com amb l’evocació d’una atmosfera màgica els malguanys revel·lats —com en el relat anterior—, encara que envoltats pel misteri, no es fan més digeribles. 

         En “L’escenari” es posa de manifest una anècdota soluble que desencadena una fatalitat inabastable. La innocència d’un xiquet actor escolar, que no és conscient del que fa ni diu, sotmesa a la tensió d’haver de parlar en públic, porta la seua família a un desenllaç, con si es tractara de l’obra teatral que s’hi representa, inesperat. 

             En “Ianquis i vaquers”, amb un començament d’hipèrbole estellesiana —“En tot el Far West no hi havia un cowboy...—, assistim a un episodi que demostra com de seriosos són els jocs infantil, i com a certes edats la frontera entre la realitat i la ficció no existeix. El personatge manté una causa d’honor més enllà del joc, portant la situació a un estatus en el qual només un pare comprensiu pot arbitrar una solució justa que dignifique la honorabilitat del fill. 

           “Les mosques” ens interroguen, en un relat redó, sobre la casualitat, la revenja i la duplicitat de realitats i fets més enllà de l’incomprensible; tanmateix, no es tracta de cap relat de ciència ficció, ans al contrari: defugint un clima machadià —amb mosques incloses; és clar— els fets ens entretenen amb una imatge que a la fi serà reflex especular de la desgràcia. 

          “La campana” és una anècdota taurina que es recrea en les pors i les angoixes que susciten tant la part animal que assetja com la racional que no ens dóna treva davant una adversitat que ens té acorralats. “Pardals” desenvolupa una escena eròtica esmorteïda; mentre que en “La nina” el mateix tema sembla un comportament malaltís, el protagonista del qual es donarà temps al mateix temps que el lector de l’embolic en què ha anat a parar, condemnat a ser purificat pel foc. 

       “La confusió” és el relat més llarg del recull i ja en el títol desfà en aparença el misteri de l’esdeveniment i de les seues conseqüències. Un poderós flashback ilustra l’obertura del relat i després segueix cap a un desenllaç sorprenent en què la barreja temporal ens guarda un darrer pas com un dejà vu, semblant al del personatge protagonitzat per Nicholas Cage en la pel·lícula Next, dirida per Lee Tamahori. 

         Finalment, en “Les rates”, de nou jugant amb el temps, s’especula amb el que haguera ocorregut si els fets del passat hagueren partir d’un altre punt; si la protagonista haguera elegit un home enlloc d’un altre. En realitat, el dilema dóna peu a una provocació eròtica que amaga un projecte que la intervenció de les rates portarà a un final rocambolesc. 

       Com es pot veure, més d’una relació eròtica acaba censurada i, bé pel foc, l’obscuritat o qualsevol altre efecte sancionador les conductes que escapen a la “normalitat” de les relacions amoroses o a l’aprovació de les normes socials, no escapen a un final més o menys reprensiu. Aquest projecte amonestador —que va més enllà de les relacions eròtiques—, sovint es recolza en la presència d’animals (formigues, mosques, pardals, bous, rates) sotmesa a una tirania de les casualitats sospitosa d’amagar una certa causalitat correctora, docent i redreçant. 

          Els contes que ens presenta Vicent Penya, escrits amb una senzillesa que instal·la el narrador en el món d’una infància evocada o en el d’uns fets d’allò més habituals, tot i que sotmesos a un prisma una mica deformador, ens fan recuperar un temps instal·lat en la memòria que ara revivim amb la naturalitat com qui torna a veure una pel·lícula antiga. Per tant, no podem estalviar-nos de ressaltar com de gratificant resulta la senzillesa amb què son referides les anècdotes, i a com el llenguatge ens condueix sense estridències ni pellofes al moll d’uns fets, la profunditat dels quals allarga el plaer de la lectura. 

PASQUAL MAS 

viernes, 16 de febrero de 2018

DÉCIMO SEXTO EJERCICIO. UN PENSAMIENTO DIVERGENTE


El pensamiento divergente o pensamiento lateral consiste en la búsqueda de alternativas o posibilidades creativas y diferentes para la resolución de un problema. 

EJEMPLO: 
Conduces tu coche en una noche de tormenta. Llueve mucho. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando: 
1. Una anciana que parece a punto de morir. 
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños. 
¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero.
LA SOLUCIÓN, AL FINAL DE ESTA NOTA*. 

MÁS EJEMPLOS DE PENSAMIENTO DIVERGENTE EN ESTAS ILUSTRACIONES DE



MICRO POEMAS DE AJO


ALGUNAS FRASES DE OSCAR WILDE


"En este mundo hay solo dos tragedias: una es no obtener lo que se quiere; la otra es obtenerlo". 

 "No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea".

 "Todo cuanto es moderno en nuestras vidas se lo debemos a los griegos".

Más frases construidas a partir de una paradoja aquí:
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
*Respuesta:
"Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedaría esperando el autobús con la mujer de mis sueños”.

viernes, 9 de febrero de 2018

DÉCIMO QUINTO EJERCICIO. Me sucedió en Facebook


¿Qué es lo mejor que te ha ocurrido en esta red social o en otra? ¿Y lo peor?
¿Lo que te sucedió ha tenido consecuencias?
¿Alguna anécdota digna de ser contada?
¿Crees que estamos más conectados que nunca?
¿Que los usuarios escriben más ahora que en ningún otro momento de la historia?

Historias de Facebook, Twitter, Instagram, et alii.

DÉCIMO CUARTO EJERCICIO. Fotografías que cuentan una historia.

El primer selfie (1920).
Fotógrafos del estudio Marceau de Nueva York.


Escritura de un texto de cualquier género a partir de una fotografía. Cada autor tendrá que buscar la que quiera recrear y enviarla junto con el texto. 

(Las que mostramos ayer en clase están protegidas por derechos de autor, por ese motivo no las enlazo aquí). 

miércoles, 7 de febrero de 2018

DÉCIMO TERCER EJERCICIO. MICRORRELATO


Dos opciones:

A) [Entre 150 y 200 palabras]
Más información
Hasta el 7 de marzo de 2018
PLAZO FINALIZADO

B) [Extensión máxima de 200 palabras]
Más información
Hasta el 15 de marzo de 2018
PLAZO FINALIZADO

lunes, 5 de febrero de 2018

El poeta y escultor Marcelo Díaz en el Taller de Escritura Creativa de la Universitat Jaume I

Marcelo Díaz nos visitará el martes 13 de febrero a las 18.00 horas en el aula 1210 de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la UJI.


Misión de la palabra en el espacio

Marcelo Díaz
Criar la luz. Madrid, Huerga & Fierro, 2017.

Marcelo Díaz (Villasequilla, 1950) es un artista polifacético que se ha centrado en la escultura y la poesía: A tiempo. Poesía y escultura. Es autor de los libros de poemas Mar de costas, Sin cielo y Lindario.
  
Marceo Díaz, en este relato de la vida, esculpe en el papel con palabras, juega con el vacío (silencio) en la página para demorar los significados que se asoman en sus versos. El poemario se divide en tres partes que nos sitúan en sendos grados del ciclo vital de la Naturaleza, incluso del universo —“un cielo mínimo que acoge las galaxias”—, que aluden  al acto generativo, al pleno estudio del sustrato aletargado y, finalmente, a la regeneración que habrá de expandirse hasta abarcar un mundo del tamaño del hombre. Como en otras ocasiones, Marcelo Díaz concibe los poemarios como un todo estructurado en donde cada parte ofrece un punto de vista diferente sobre el leitmotiv que une el contenido.

            Al principio, “La tierra, humedad, densa mina callada” se abre con un poema que habla de proyectos desde una estatura a la medida de un artesano; o, mejor aún, de un labrador que contempla la tierra a la espera del prodigio de la germinación. Esa es “la partida”, poema al que sigue la certeza de que hay alguien que recibe el mensaje y que se enrosca al eje creador/criador (la etimología iguala los conceptos aunque hoy se prefiera relacionar uno con la fundación y el otro con la formación), alguien que se sacrifica y se nutre, alguien que en una escala de gemidos alcanza el núcleo generativo, alguien que “estás” y que cede en su “dintel” y se abre al porvenir (boca, brocal, garganta). Y, tras este acto inaugural —que conecta con el tono erótico de su libro Amarinte (prosa)—, comienza el “declive” con un alejandrino de ritmo contemplativo: “El sueño en el atrio de la carne delicada”; al que suceden otros decaimientos desolados, con “luz azul”, con “niebla de muebles”, con “afán de crepúsculo” a la espera de que regrese el esplendor de la luz del estío. Mientras sigue el sueño, continúa la espera de lo que habrá de ser pero que aún es mera luz que se avanza, que se entrevé como la llegada de la lluvia, como la mirada del escultor que intuye la forma oculta y locuaz, la “luz buscada” que esconde el tronco sin desbastar, todavía mudo.

            En la segunda parte, “El brote de albar, los pasos debidos”, de 48 poemas impresionistas, como pinceladas que ofrecen la improntas de momentos fugaces y espacios de observación de la vida junto a la necesidad de contar lo que ve, afronta la obligación debida: la palabra. Pero “el corredor vacío” se eterniza y todo sigue siendo gris, “agua seca” y “solares sin casa”. Porque “a veces la vida no ocurre”, es una suma yerma, un tiempo hundido en la arena, o, como afirma el poeta: “tiempos en los que vivo no eres nada”, y se es un ser humano en ciernes, no completo todavía (habrá de cumplirse el ciclo de todo el poemario para serlo), un mundo a medias (con su génesis en el poema en forma de tablas del Éxodo). Y la esperanza reside agazapada por más duro y difícil que parezca: “Quistes de sílex / a punto de encender siempre el pensamiento del crecer”, lo que viene a decir que hay fe en lo que ha de suceder; aunque sea piedra seca, es pedernal que enciende una luz futura, una chispa proyectada hacia el día de mañana, lo que evoca el título del libro: Criar la luz.

            Tras esta segunda parte, que es como un barbecho aderezado desde la esperanza segura de que es necesario mantenerse vigilante, incluso “dormido”, aguardando el momento en el que surgir del letargo para que el ciclo se cumpla, en “Serás tú y ya no serás nada de tu cuerpo, y de tu ropa, y de tus actos efímeros”, la fertilidad soñada, la vida que corre levanta la frente y celebra la fundación del ser humano como parte del círculo que perpetúa la vida. La “lava insumisa” y la voz que aguarda enmascarada en las veredas alimentan los nuevos brotes, superados los nudos y el viento que ahora son aire y manos que iluminan un mundo nuevo con esa luz que “hace grande lo que estaba oscuro”.
            En suma, en Criar la luz se asiste a un encuentro que fluye como una pedagogía de lo natural, que supone la constatación de cómo la vida se cancela y se renueva ante la mirada del hombre, el cual no hace otra cosa que asumir su lugar en el mundo, esperando la luz, contemplándola y formando parte de ella: si la creación dimana de lo trascendental, el “criar” depende del hombre, y esa es su misión, su génesis, su vía y su centro: una luz sometida al imperativo de la metamorfosis.

PASQUAL MAS
Recipiente donante 

Abro mi cuerpo a los días y al tiempo  
                                                             imparable 
 y me llena
                    y se derrama 
                                          un manantial permanente. 

 Es antiguo y tiene todos los nombres. 

Y a 
     la 
     vez 
              se escapa y me lleva 
               vertiéndome en las horas. 

 La vida es un instante infinito.

jueves, 1 de febrero de 2018

DÉCIMO SEGUNDO EJERCICIO. LA FLOR DEL ALMENDRO


Relato y poesía.
Y nada más. Tema sugerente por sí mismo.
             PLAZO DE ENVÍO FINALIZADO
Para comenzar con la documentación:
https://viseco.wordpress.com/2014/04/01/el-lenguaje-de-las-flores-el-almendro-por-virginia-segui/

Más información sobre esta convocatoria aquí

jueves, 11 de enero de 2018

Xipell al taller de la UJI


*Joan Montañés Xipell 
ens visitarà el proper dimarts 30
a les 18.00 hores a El Menador

La prosa cítrica de Xipell

Joan Montañés Xipell
La peste del azahar
La pajarita roja, Castellón, 2017.

Joan Montañés, conocido como Xipell, es un castellonense que saluda cada día a sus lectores desde las páginas de Levante con una tira más ácida que cómica. Ha publicado varios libros de recopilaciones (Draps bruts, Costa de Aznar, Gaudeamus UJItur y El último mono), y es autor de Los días del trencadís y del blog “Como presidente de esta nuestra comunidad”.

No cabe duda de que la prosa de Joan Montañés fluctúa por una suerte de retranca callanesca “mendozana” que descansa en una comicidad lúcida y bien traída. La pinceladas con las que solventa la descripción de los personajes, así como las situaciones en las que estos se ven inmersos, rezuman una ironía esperpéntica que alimenta la imagen de lo que representan: una presencia instalada en la franja del fracaso y del ninguneo social. Y es que el autor de La peste del azahar, acostumbrado a trazar una visión certera y dislocada a la vez de la realidad a través de las viñetas que publica en las páginas de Levante, tiene tendencia a la caricaturización. Por tanto, le conviene al lector estar a la que salta, pues son tantas las alusiones con doble sentido que el caudal irónico requiere de atención precisa y de tener mano para el juego chispeante del lenguaje.

            El personaje principal, Perfecto Peris, cansado de ejercer de “negro” —ya Montañés había entrado en este terreno en Los días del trencadís—, decide escribir una novela que firmará con su nombre y, para ello, se fija en una pareja de vecinas. A pesar de su voluntad, recibe un encargo que habrá de compaginar con su nuevo proyecto y habrá de encadenar roles que se superponen y se trenzan sometidos a un revelador final —el Post scriptum— que aún retuerce más la novela —sin aumentar la complejidad de la lectura— y coloca los puntos sobre las íes.

La estructura de caja china de la obra es tan delicada que, en ocasiones, lo que está pasando en la “vida” de Perfecto Peris continúa en la “novela” que está escribiendo, como cuando cierra una sesión de ordenador y escucha el timbre de la casa de al lado en donde “viven” las matrices de los avatares de sus personajes (82). Tanto una historia (el encargo) como otra (la nouvelle) son dos mecanismos que funcionan “como dos trenes de diferente categoría y que, sin embargo, circulan por la misma vía sin interferencias ni colisiones” (147-148). No obstante, afirma el narrador que “para no enloquecer, trataba de guardar distancia con la producción de dos textos de naturaleza tan distinta que, sin embargo, comenzaban a fundirse en su mente para conformar una amalgama indivisible” (107).

Tanto la “catalinaria” que le han pedido para ser lanzada como invectiva contra la política que ostenta el poder, como la nouvelle que le iba a sacar de su vida de “negro” parten de un mismo núcleo generador y acaban por trenzar sus argumentos. Y sobre este entramado se levanta la arquitectura de un mundo, una república, regido por el despropósito, la corrupción y las francachelas. Un cúmulo de proyectos abyectos que el personaje principal no solo descubre, sino que duplica en las notas que toma para la redacción del texto literario que habrá de llevarle a la fama. El delirio especular —que incluso llega a encontrar una situación idónea para para dar doble sentido a la expresión traduttore traditore (105)— parece no tener fin —más cuando interviene un episodio onírico (XII)— y es el lector quien le pone nombre a los episodios descritos trayéndolos a su —esta sí— realidad.

          Hay un momento delicioso en el que el narrador omnisciente se convierte en personaje que cuenta y sigue adelante con su proyecto de contar lo que hace la pareja de personajes femeninos que protagonizan, casi exclusivamente, en su nouvelle: “La voz omnisciente esperó agazapada en el interior  de su vehículo esperando el momento oportuno de ponerse en marcha y seguir a sus personajes sin llamar la atención hasta aquel lugar indómito” (56). La evolución del personaje/narrador pasa del cuadro de costumbres a “administrar una ficción de inquietantes y conmovedoras escenas de acción, sexo y conflictos domésticos e internacionales” (73).

 Cuando el lector constata que algunas de las escenas risibles protagonizadas por los políticos de la novela se corresponden con la realidad, queda al descubierto tanto la anfibología perpetrada por el autor como la zafiedad con la que se gobierna en “esta nuestra comunidad” valenciana. En suma, la novela de Joan Montañés ofrece una lectura entretenida, ágil y divertida, cuyo reflejo sitúa al lector en el balcón de la actualidad política más casposa, floreada y bullanguera aderezada por un mal que parece residir en el perfume del azahar.
PASQUAL MAS

miércoles, 10 de enero de 2018

DÉCIMO PRIMER EJERCICIO. VINO Y MITOLOGÍA


Tema: 
Vino y mitología. 
Menos de 1.000 palabras. 
PLAZO DE ENVÍO FINALIZADO
Plazo: hasta el 31 de marzo de 2018.
Más información

DÉCIMO EJERCICIO. HUMOR. LA MUECA DEL PÍCARO


Relato de HUMOR.
Menos de 20 líneas, de 350 palabras o 1.640 caracteres con espacios.
Plazo: hasta el 15 de marzo de 2018.
PLAZO DE ENVÍO FINALIZADO
Más información
Ejemplo extraído del libro:  







NOVENO EJERCICIO. CORAZÓN DE PAPEL


             PLAZO DE ENVÍO FINALIZADO
Escritura de una carta de amor.
Extensión: entre una y dos páginas. 
Una sola obra por autor.