Imagen: Paula Catão
¿POR QUÉ ME FUE INFIEL?
Sergio Martín Calzadilla
Esperó a que nos sirvieran el café para decírmelo: “Tengo una aventura”. Ya lo sabía, -le dije-. Lo que no sabía era que tenía un piso en la calle Moral, ni que en marzo había viajado a Fiji, tampoco sabía que antes de casarnos, le gustaba ir a pescar de noche, ni que la última vez que vio a Eastwood sobre el puente lloró. No sabía que en noches de insomnio salía al balcón a fumar, ni que de niño soñaba con ser cantante de ópera. No sabía su número preferido, ni su terrible pánico a los ascensores, ni que la lluvia le gustaba más que esas mañanas soleadas de abril. Creo que ya entiendo por qué durante seis años tuvo una aventura.